Otoño en el parque natural del Moncayo

El parque natural del Moncayo (anteriormente parque natural de la Dehesa del Moncayo) es un espacio natural protegido situado en la provincia de Zaragoza, en su límite con la provincia de Soria, ocupando parte de las comarcas de Aranda, Campo de Borja y Tarazona y el Moncayo. Se asienta en las laderas del monte Moncayo, el pico más elevado del sistema Ibérico, concretamente en su vertiente norte, más fría y húmeda. Se distribuye entre los términos municipales de Añón, Calcena, Litago, Lituénigo, Purujosa, San Martín de la Virgen de Moncayo, Talamantes, Tarazona y Trasmoz.

Tiene una extensión de 11 144 ha. La altitud oscila entre los 600 msnm del río Huecha y los 2315 msnm en la cumbre del cerro de San Miguel.

Se creó el 27 de octubre de 1978 como parque natural de la Dehesa del Moncayo por la ley 3060/1978 del Gobierno de España,​ cambiando a su denominación actual el 31 de marzo de 1998 mediante el Decreto 73/1998 del Gobierno de Aragón.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_natural_del_Moncayo

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Calaceite

Calaceite se encuentra situado en la carena de una loma que forma la divisoria de aguas entre el río de Algars y el Matarraña, en el cual sobresalen los cerros de San Antonio, de San Cristóbal y del Castillo. El núcleo más antiguo se formó alrededor del antiguo castillo, del cual no quedan restos visibles, donde se edificó también la primitiva iglesia de San Pedro, parece ser que en el mismo lugar donde se encontraba la antigua mezquita.

El hombre en la prehistoria habitó esta zona abundante en caza y pesca, dejando frecuentes muestras de pinturas rupestres descubiertas por el arqueólogo Juan Cabré en 1919. (Calapatar, barranc dels Gascons, grabados rupestres en la Vallrovira). Son interesantes huellas también la Roca Caballera (mesa de rituales) y las construcciones funerarias de els Villalongs. Los poblados ibéricos abundantes en el entorno de Calaceite (Tossal Redó, els Castellans, Sant Antoni…) quedaron destruidos en el período de romanización del país. Son del mayor interés los restos del collado de Sant Antoni, que pueden visitarse con fácil acceso. Fueron estudiados en las excavaciones dirigidas por el Dr. Bosch i Gimpera en 1915.
La fortaleza árabe que coronó el cerro donde se asienta Calaceite, le dio su nombre: Qal’at Zayd (Castillo de los Zayd), notable familia que se estableció en estas fértiles tierras del Matarraña. De esta etapa quedan numerosos huertecillos con pozo de noria y el molino aceitero (Molí de la Vila) y los azudes del molí Nou y molí Vell.
El conde Ramon Berenguer IV organiza la reconquista del territorio y encomienda la de Calaceite a los caballeros Rotland de Cambrils y Dalmau de Canyelles, quedando como sus primeros señores en 1151.
De 1180 a 1428 es el período de dominación de la Orden de Calatrava, a cuyos caballeros recurrió Alfonso II para reconquistar de nuevo el territorio que se había perdido con las incursiones árables desde los puertos de Beceite. De 1428 a 1452, Señorío de Juan de Navarro y Francisco de Ariño.
El 1452, el Cabildo de la Catedral de Tortosa compra el señorío de Calaceite a los Ariño, hasta que en 1836, con la desamortización, Calaceite quedó libre.
En el año 1644, los ejércitos de Felipe IV en sus guerras contra Cataluña (1640-1651), destruyeron, saquearon e incendiaron Calaceite el 25 de mayo. La iglesia del s. XII quedó destruida, así como la mayoría de los edificios. Esto explica que muchos de ellos fueran restaurados en el s. XVIII en un período de paz y expansión económica.

Calaceite tiene un gran valor y belleza arquitectónicas. Su casco urbano fue declarado en 1973 Conjunto de Interés Histórico Artístico y en Bien de Interés Cultural (BIC).
El centro se articula en torno a la plaza Mayor y el templo parroquial. De este núcleo parten tres vías principales que atraviesan la población y que conectan con las capillas-portales, de la Virgen del Pilar, San Antonio, y la desaparecida Virgen del Rosario.
Su estructura urbana tiene dos núcleos elevados originarios, la Torreta y el Castell, y destaca la abundancia de casas solariegas. A lo largo del s. XVIII y principios del XIX hubo un período de eclosión arquitectónica en el que se construyeron muchas casas (se pueden observar sus escudos en las portadas) como indicio de prosperidad económica debido al cultivo del olivo del que Calaceite ha sido históricamente máximo productor de la zona.

Calaceite forma parte de la Asociación de “Los Pueblos Más Bonitos de España”.

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