Catedral de San Antolín (Palencia)

A orillas del río Carrión, dominando la ciudad, se alza la imponente figura de la catedral de San Antolín de Palencia.

Está dedicada a san Antolín mártir, patrono de Palencia, parte de cuyas reliquias conserva.

Es la tercera catedral más grande de España en cuanto a superficie y con sus 130 metros de longitud, la que tiene la nave central más larga. Es una construcción de grandes proporciones: 130 metros de longitud, con una anchura de 50 metros en el crucero, más otros tantos del claustro y sala capitular; el ábside roza los 42 metros de altura.

Se trata de un edificio de estilo predominantemente gótico, aunque conserva elementos anteriores, de época visigoda y románica, y elementos decorativos renacentistas, barrocos y neoclásicos.

Sus orígenes se encuentran bajo tierra, sobre las cenizas de la Palentina ciuitas refundada por los romanos tras la destrucción de la ciudad arévaca de Pallantia (Palenzuela) en el año 72 d.C., donde en el siglo VII se alzó una primera catedral construida con y sobre restos romanos. No se sabe con exactitud quién construyó esta parte. Se supone que tal vez se levantó en tiempos del rey Wamba para guardar las reliquias del mártir san Antolín, que según la tradición este rey trajo desde Narbona en el 672. Queda de ella la cripta visigoda, luego ampliada con la restauración de la diócesis en el 1034, bajo el reinado de Sancho III el Mayor de Navarra.

Años después de esta restauración se edificó un nuevo templo en estilo Románico que fue consagrado en 1219.

Desde 1321 a 1516 se distinguen tres etapas constructivas:

•             La primera se extiende desde 1321 a 1426, en que se comienza la cabecera, con siete capillas absidales y girola. Las obras continuaron lentas a lo largo del siglo XIV.

•             La segunda comprende desde 1426 a 1486, cuando se construyen tres tramos de las naves, más la nueva capilla mayor y parte de la torre. Quedaron cerradas las bóvedas de la girola y se construyeron los dobles arbotantes y el triforio. A finales de este siglo se cambiaron los planes que se tenían desde el principio con respecto a la longitud del templo, con el proyecto de ampliarla un tramo más. Estos cambios se efectuarán en el siglo siguiente.

•             La tercera etapa va desde 1486 a 1516, bajo el mandato de los obispos fray Alonso de Burgos, fray Diego de Deza y Juan Rodríguez de Fonseca, con los arquitectos Bartolomé y Martín Solórzano, Juan de Ruesga, Juan Gil de Hontañón y Pascual de Jaén, que puso la última piedra cerrando las bóvedas de los pies. Fue la etapa más activa: se realizaron los cinco restantes tramos de las naves más el crucero, el claustro y la sala capitular.

Junto al Gótico, el Renacimiento es el gran estilo artístico de la catedral palentina, sobre todo en lo decorativo. Durante la primera mitad del siglo XVI, el nuevo lenguaje humanista conseguirá poco a poco despegarse del arraigado espíritu del gótico final, plasmándose en piezas excepcionales como el magnífico retablo mayor o el de la capilla de San Ildefonso, y obras tan refinadas como el púlpito del obispo Cabeza de Vaca o la puerta occidental al claustro.

Durante los siglos siguientes tuvieron lugar una serie de obras destinadas fundamentalmente a amueblar y embellecer el templo.

En el Renacimiento, los hermanos Corral de Villalpando decoran algunas capillas y bóvedas, destacando las filigranas que embellecen las claves de las bóvedas de la capilla mayor. Durante los siguientes siglos, se decoran y alhajan las capillas y diversos espacios del templo. El claustro bajo se reformó en el siglo XIX bajo el mandato del obispo Mollinedo y de 1884 a 1901 se producen restauraciones de varias capillas. Los arquitectos Ángel Cadano, M. González Rojas y Juan Agapito y Revilla restauran los arbotantes de la cabecera.

En el siglo XX tuvieron lugar obras en las cubiertas y crestería, siendo su arquitecto Jerónimo Arroyo. Fernando Chueca Goitia diseñó la portada de la fachada oeste, y a partir de 1998, se limpiaron y restauraron la torre, el ábside y las portadas, y se acondicionaron las cubiertas, con vistas a albergar la séptima exposición de Las Edades del Hombre que, con el título de Memorias y Esplendores, tuvo lugar en 1999.

Durante los primeros años del siglo XXI, las labores fundamentales se han centrado en la restauración, limpieza y conservación de diversos espacios de la catedral. Entre los trabajos más destacados, están:

•             La restauración de la fachada septentrional y girola.

•             La restauración de la capilla de los Reyes.

•             La restauración de la mitad oriental de la fachada meridional (hasta la Puerta de los Reyes). Años después se restauraría el resto de la fachada.

•             La restauración de la antigua capilla del Monumento.

•             Nueva iluminación.

•             Reposición de la vidriera central de la fachada occidental u oeste.

•             La más importante de las obras del siglo XXI ha sido, probablemente, la restauración del claustro. Se abrieron de nuevo los arcos (que habían sido cegados en el siglo XVIII), mejorando con ello las trazas de su estilo Gótico, se restauran las bóvedas, paredes y suelos y se abrieron al público espacios antes clausurados.

Fuente:
https://catedraldepalencia.org
https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_San_Antolín_de_Palencia
https://www.palenciaturismo.es/visitar/lugares-interes/catedral-palencia