Frómista

Frómista es un municipio de la provincia de Palencia, situado a 32 km de Palencia, 19 km de Carrión de los Condes y 17 km de Osorno la Mayor, se encuentra muy bien comunicada por la autovía Cantabria-Meseta.
La Edad Media es tiempo de plenitud para Frómista. Alrededor de 1066, según la referencia que se ofrece en el testamento de la reina Doña Mayor, se funda el Monasterio de San Martín con su iglesia románica. En 1118, la reina Doña Urraca, dueña del monasterio, hace donación de éste y de su jurisdicción a los monjes benedictinos de Carrión.
Por otro lado, a finales de la Edad Media, en tiempos de los Reyes Católicos, hay que situar una obra de arte de gran importancia: el retablo de la iglesia de Nuestra Señora del Castillo. Las obras maestras del arte medieval en Frómista, así como los hospitales que tenía para los peregrinos, son fruto del Camino de Santiago, la gran ruta cultural y espiritual, que une España con el Occidente cristiano.
En la Frómista medieval aparecen los tres motivos que más fama han dado al pueblo: San Telmo, el milagro y los judíos.
Comparados con la época medieval, los siglos XVI, XVII y XVIII son tiempos de decadencia.
Aquel panorama desolador comienza a cambiar cuando, a finales del siglo XVIII, se construye el Canal de Castilla. En 1773 el Canal alcanza Frómista, construyéndose cinco esclusas, cuatro de ellas unidas mediante el mayor salto de agua de todo su recorrido. El Canal supuso una animación moderada de la economía, propiciando el regadío, el transporte y la aparición de fábricas de harina.
En la actualidad además de la agricultura, el turismo está afianzando población y creando puestos de trabajo, la iglesia de San Martín es un gran reclamo, que junto con la ruta jacobea y el Canal de Castilla hacen que la villa se llene de turistas y peregrinos,
Frómista cuenta con tres iglesias, las de San Pedro y de Santa María del Castillo, ambas de los siglos XV-XVI, y la de San Martín de Tours del siglo XI.

SAN PEDRO
Iglesia gótica, comenzó su construcción en el siglo XV, no obstante, no fue hasta el siglo siguiente cuando recibe su forma definitiva. Posee una torre de cuatro cuerpos, de aspecto rotundo y macizo. Uno de los elementos más interesantes del exterior es la portada renacentista, trazada por Juan de Escalante hacia 1560. En el interior, el templo se organiza en cinco tramos y tres naves divididas por pilares fasciculados, que soportan bóvedas de crucería estrellada con combados. Presidiendo el presbiterio se alza el retablo mayor, diseñado por Francisco Trejo en 1636. Sigue el esquema clasicista, ordenado y monumental, que caracteriza a los retablos del momento, inspirados en motivos herrerianos.

SANTA MARÍA DEL CASTILLO
Situada en la parte más elevada de la villa, es de estilo ojival tardío; tiene tres naves separadas por pilares con bóvedas de crucería estrellada y nervios combados. Anteriormente era famoso el Retablo Mayor formado por 29 tablas hispano-flamencas, pintadas bajo doseletes góticos. Fue robado parte de él en 1980 y recuperado en Bruselas en julio de 1981, dichas tablas se encuentran en la actualidad en el Museo Sacro de la Iglesia de San Pedro.

SAN MARTÍN DE TOURS
Vamos pararnos con más detalle en esta joya única del estilo románico universal.
Construida en la segunda mitad del siglo XI, según una datación en el 1066, por orden de la Reina Doña Mayor de Castilla, a gusto de esta reina. El conjunto se completaba con un monasterio benedictino, aunque nunca formó parte de la misma construcción. El monasterio fue demolido hace tiempo.
Esta iglesia será precursora de los detalles decorativos en forma ajedrezada y que más tarde se popularizaron, pero para este momento son una novedad.
Durante el siglo XV, la iglesia sufre diversos añadidos, entre los que destaca una ampliación de la torre campanario sobre el actual cimborrio románico. Se añadieron naves laterales en el exterior, usadas como vivienda, sacristía y almacenes. Estas obras sobrecargaron de peso la construcción. Debido a esta debilidad, fue necesario construir una torre independiente para subir al campanario.
Debido a este estrés y a una paulatina falta de mantenimiento, la construcción sufre un progresivo deterioro, por lo que a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX aconsejan una intervención de urgencia.
Los trabajos de restauración se inician tras la declaración de Monumento Nacional en 1894, siendo el arquitecto Manuel Aníbal Álvarez, el encargado de ejecutarlos y quién decidirá devolver a la iglesia su estado original, eliminado los añadidos. Así se rescata a la iglesia románica pura, aunque perdiendo en el camino otras obras de buena factura.
Aún sigue sin haber acuerdo sobre si fue correcta esta decisión, ya que los capiteles y canecillos más deteriorados fueron trasladados al Museo Arqueológico de Palencia, y sustituidos por reproducciones que nunca más han regresado.
La apariencia exterior de la Iglesia de San Martín de Frómista es característica del periodo románico en que fue construida. Aunque carece de campanario o espadaña, cuenta con dos pequeñas torres circulares a los pies de la fachada principal y destacan el cimborrio octogonal sobre el crucero.
Desde el exterior se advierten sus muros sólidos, con escasos ventanales y arcos de medio punto en los ábsides y en los laterales del templo.
En las fachadas, a modo de cornisa, se extiende un adorno ajedrezado de piedra a diferentes alturas. Además, bajo los aleros de las puertas y tejados hay más de 300 pequeños canecillos, con gárgolas, animales, seres humanos y seres mitológicos o fantásticos. Sobre la puerta principal hay un crismón de seis brazos, de dudosa antigüedad.
En el interior, de planta basilical con tres naves, la central más alta que las laterales, con bóveda de cañón y terminando en tres ábsides circulares. Esto permite cumplir con la planta de cruz latina característica del estilo románico.
Los ábsides albergan diversas esculturas medievales, entre las que destaca un Cristo del siglo XIII, en el de la nave central.
Como buen ejemplo del románico, la iglesia posee una decoración sobria, y todos los elementos decorativos poseen alguna finalidad. Ya sea constructiva, ya sea educativa, pues como reza el dicho: en el románico no daban puntadas sin hilo.
Destacan los capiteles de las columnas, aunque algunas sean copias de los originales con imágenes vegetales, animales o narrativas.
San Martín de Tours ha sido declarada Monumento Nacional en el año 1894 y Bien de Interés Cultural en el 1982 por ser uno de los templos románicos más completos de Europa